-Héctor S. Maldonado Pérez,
expresidente de la Junta Estatal de Conciliación y Arbitraje, decano maestro de
la Facultad de Leyes y miembro de la Junta de Gobierno de la UANL expresa como la
actividad física le ha permitido lograr un equilibrio personal y
destacar como profesionista en sus casi 80 años de vida.
Por: Raúl Emigdio Guevara Ortiz.- Rodeado de un gran número de reconocimientos ganados a
lo largo de su vida, fotografías, recortes periodísticos que evocan su paso por
el béisbol y softbol acompañado de una humeante taza de café,
Héctor S. Maldonado Pérez, abogado,
catedrático universitario y ex funcionario público del área laboral, comenta como el deporte ha sido la pieza
fundamental para lograr desarrollar con éxito
su carrera profesional.
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AMANTE DEL BÉISBOL Y SOFTBOL |
Nacido en la ciudad de Anáhuac, Nuevo León en el año de 1938, en donde inició junto con su
preparación académica básica su incursión al “rey de los deporte” muy popular en su época,
aunado a la cercanía con el estado de Texas, donde tenía un fuerte arraigo,
Maldonado Pérez bosqueja en su charla su comienzo en una doble actividad que lo
forjaría a lo largo de su vida.
“Yo estudiaba la escuela primaria en ciudad Anáhuac, Nuevo León cuando me
inicie jugando béisbol y softbol siendo
ambos los deportes más populares en aquellas épocas, que se jugaban en todos los niveles principalmente en los
municipios rurales, donde no había otro
deporte más que el béisbol”, evoca con nostalgia Maldonado Pérez señalando que
entonces la práctica de este deporte era
casi a la altura de semi- profesional, debido a la cercanía de los Estados
Unidos donde siempre ha sido muy popular.
“Venían equipos de Laredo, de Coahuila y de Texas, había 2 equipos de béisbol de adultos lo que hacía la
atracción en el pueblo uno se llamaba los Pericos y el otro los Diablos quienes
tenían un pique lo que hacía que se llenará el campito, las tribunas, la raza
se tomaba su cervecita, apostaban y se gritaban”.
Jugando en la posición de jardinero en sus inicios como beisbolista, el catedrático
en Derecho Laboral en la UANL menciona que debido a un problema en una de sus
rodillas cuando tratando de atrapar un elevado se le safó una de ellas,
escuchando los consejos de los médicos que le recomendaron hacer mucho
ejercicio, decidió hacerse cátcher en el softbol y pitcher en el béisbol para
poder ejercitar su pierna izquierda que era la afectada, pero jamás pasó por su
mente el dejar de practicar el deporte
de sus amores.
Luego de migrar a la ciudad de Monterrey a la edad de 11 años, Héctor
Maldonado recuerda que “antes en las escuelas oficiales se hacía mucho deporte,
había impulso y donde practicarlo” por lo que a la par de realizar sus estudios
hasta llegar a la Facultad de Leyes de donde se graduó y después con sus compañeros de trabajo
continuó con su práctica.
“El béisbol y el ejercicio de mi actividad profesional ha sido durante
toda mi vida, un complemento, porque yo siempre he considerado al béisbol como
uno de los deportes más completos, es un deporte para gente inteligente, es un
deporte que requiere mucha meditación y viveza y que representa un ejemplo de
lo que es un equipo, no es un deporte individualista, aunque en alguna medida
el individuo que trasciende se distingue,
pero tienes un bateador que batea por otro, por lo que se considera que va
ayudar al equipo, tienes un lanzador que releva a otro, se considera que para
preservar el equilibrio en el juego, tienes las jugadas de asistencia: el
pitcher cuando hay un tiro al jardín central se pone detrás del cátcher para
esperar, o se pone de tras del tercera base, el short stop asiste al tercera por si se le pasan los
roletazos, hay un corredor designado, otro que corre más que otro, entonces la
verdad es que se juega mucho, mucho en conjunto, en equipo y no hay egoísmo”,
describió el que es considerado uno de
los decanos de la función pública administrativa estatal.
Héctor Santos Maldonado Pérez, señala que debido a que el deporte es
una disciplina, se tiene que llevar a la actividad profesional de la persona, porque
para mantenerse en el deporte hay que tener condición física, hay que
prepararse, al igual que en la profesión hay que estudiar, “entonces en la
profesión, como en mi caso como abogado y en todas las profesiones, son competencias en las que debe
uno de actualizarse, para evitar
terminar como muchos deportistas que concluyen su vida profesional muy
jóvenes porque no se preparan”.
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MIEMBRO DE LA JUNTA DE GOBIERNO DE LA UANL |
Ganador del premio al mejor
pitcher en más de 8 ocasiones y un gran número de títulos deportivos dentro del
béisbol y softbol a lo largo de su
vida en los diferentes clubes y ligas
donde ha militado, incluyendo algunas de los sindicatos, principalmente en el de los Trabajadores del Estado (SUSPE)
y de la Universidad Autónoma de Nuevo León,
Héctor S. Maldonado ha sido también uno de los principales impulsores de
este deporte a través de la Liga Pequeña de Béisbol Independencia, de donde ha sido presidente en 10 ocasiones.
“He advertido que los gobiernos, no impulsan el deporte, aquí en Nuevo
León hay alrededor de 45 ligas pequeñas,
pero ninguna tiene un presupuesto del estado para que se ayude, siempre se tiene que buscar. Las
Ligas pequeñas son un ejemplo de la participación civil en el deporte, porque
los padres de familia consiguen patrocinios, consiguen material, etcétera,
etcétera nos la pasamos estirando la mano y no ha habido un impulso de los
gobiernos en turno, por lo que yo esperó que la promesa del próximo Presidente
de la República de impulsar al béisbol desde las escuelas le
ayude mucho en su desarrollo, ya que hoy es cuando más los niños y la juventud necesitan
más de ellos dado los grandes peligros que tienen en la contaminación de su
conducta, en una sociedad difícil que vivimos hoy”, dijo el también el Profesor de la Facultad de
Derecho y Criminología de la UANL por más de 30 años y miembro de la Junta de
Gobierno de la Máxima Casa de Estudios.

Finalmente Héctor S. Maldonado exhortó a los deportistas a mantener siempre una disciplina,
porque “el deporte nos deja muchas
enseñanzas, nos enseña a ganar y perder, nos enseña a convivir y nos permite
además valorar las conductas y las disciplinas, el que es disciplinado en el
deporte, es disciplinado en su actividad profesional en su familia, porque es
una característica en el individuo que no puede ser de una manera y en otra
parte de otra, el deporte te exige prepararte como en una profesión, pues te
relegan”.